viernes, diciembre 18, 2009

Songs that saved your life. Mis 30 discos de la década (Parte 5).

No pretendo enumerar los mejores LPs del 00, ya hay demasiadas listas sobre eso y ninguna se pone de acuerdo. El objetivo de mi listita es más modesto: Sólo quiero mencionar los 30 discos que me salvaron la vida durante esta década...

En estricto orden cronológico los milagros son los siguientes (para conseguirlos todos da clic acá).



My Morning Jacket: Z (2005)

Sospecho que ni Kings of Leon, ni Band of Horses, ni The Killers, probablemente la gran banda americana es My Morning Jacket. Cuando publicaron este álbum se especuló que sólo ellos podrían los únicos que regresaran el trono del Rock a este continente, y al menos durante los 2:24 que dura What a Wonderful Man, eso fue cierto. Desde The Band no había existido una propuesta tan solida de la vieja escuela rockera.




Paul McCartney: Chaos and Creation in the Backyard (2005)

Cuenta la leyenda que Paul se interesó en que Nigel Godrich (productor de Beck y Radiohead) le produjera un disco para sonar moderno. Cuando el músico se acercó a proponérselo al buen Nigel le importó un pepino que fuera un ex Beatle y le impuso una sola condicionante para aceptar el trabajo:

Paul tendría que tocar TODOS los instrumentos.

Después de tragarse su ego y vivir algunas de las sesiones más complicadas de su carrera. El resultado es uno de los regresos más interesantes para un artista que ya tenía varios años tocando en piloto automático. Reflexivo, intimista, retro y moderno. Con guiños electrónicos (sí, incluso Paul le hizo al DJ), loops por acá, cajas de ritmos discretas y rock puro cómo el que tocaba en los días del Let It Be. Tomaron un disco ordinario y lo volvieron renacimiento.
Basta escuchar Fine Line y Anyway para sentir de vuelta esa fibra que tenía tan perdida.




Sufjan Stevens: Illinois (2005)

Por méritos técnicos, de ejecución, creatividad y trascendencia, este debería ser el disco de la década. El secreto de Sufjan es bien simple pero brillante, toma un poco de Jazz, Rock ligero alternativo con pop, y lo licua en una estructura de canto religioso. Cante el coro de Chicago y comprueben... ¿Cómo no contactar con la gente usando esa artimaña? Más al ratito Sufjan demostraría que es tal vez el genio melódico que estábamos esperando. La década fue jodida, pero se merece un disco alegre, casi infantil, como este.




Sigur Rós: Takk... (2005)

No entendí ni una palabra, pero me ahogó de sensaciones. Música en su estado más primitivo. Tiene un lugar aquí porque al Takk no puedes vivirlo indiferente.



Bob Dylan: Modern Times (2006)

Bob Dylan estaba terminado en los 90. pero de alguna manera se las arregló para reinventarse como un nuevo personaje, de eterno concertista y juglar de carretera. Este profeta fúnebre de la edad adulta es compadre indirecto de las últimas grabaciones de Johnny Cash, pero con un toque de alegría, impotencia sentimental y ganas de seguir viajando.

Si aguzas el oído te darás cuenta que Workingman's Blues #2 no es otra cosa que el Canon de Pachelbel con letra, pero el sentimiento y sinceridad de sus líneas te tira como avalancha.
Todo lo que publicó Dylan en esta década fue brillante, lo más admirable es que aun posea la capacidad de sorprendernos después de casi medio siglo cantando...




miércoles, diciembre 16, 2009

Songs that saved your life. Mis 30 discos de la década (Parte 4).

No pretendo enumerar los mejores LPs del 00, ya hay demasiadas listas sobre eso y ninguna se pone de acuerdo. El objetivo de mi listita es más modesto: Sólo quiero mencionar los 30 discos que me salvaron la vida durante esta década...

En estricto orden cronológico los milagros son los siguientes (para conseguirlos todos da clic acá).







David Holmes and Others: Ocean's Twelve (2004)

Recuerdo la película por tener un guión que iba entre el homenaje retro y la ingenuidad casi estúpida. Pero lo que hizo que amara esta cinta y me divirtiera como pocas veces fue su increíble soundtrack.
David Holmes era en ese momento un músico asociado con sonidos modernos y electrónica recién salida del Pro Tools, sin embargo aquí se obligó a tocar con instrumentos y músicos reales, en un ejercicio que evoca a las bandas sonoras de películas de Serie B y Blaxplotation, esto es un poco funk con jazz de big band.

$165 Million+Interest es la canción que siempre pongo cuando necesito un poco de actitud. Es tan elemental en el manejo de sus elementos que te emociona, aunque no quieras. L'Appuntamento de Ornella Vanoni es tan cálida como cursi, tu abuelita la ama y de seguro tú también la amarás... de mis favoritas. Sin embargo la gran ausente en la edición final del álbum fue Thé à la menthe, de Nikkfurie.







Jamie Cullum: Twentysomething (2004)

Una vez que conoces al niño genio del Jazz, Michael Buble queda rebajado al grado de un cantante de bodas cualquiera. Y es que el buen Jamie en su álbum debut tuvo el acierto de presentarnos el sello de su estilo a través de covers de canciones inconcebibles para el género que toca, al lado de algunas buenas y efectivas composiciones propias.

¿Wind Cries Mary de Jimi Hendrix ejecutada al piano es posible? Sí, y no sólo eso, suena jodidamente bien. Lo mismo sucede con Lover, You Should Have Come Over de Jeff Buckley, Everlasting Love de Robert Knight o High and Dry de Radiohead... Hasta Singin' in the Rain vamos.

Cullum lo canta todo con alma de Jazz, al tiempo que viola cada tres notas las reglas del género, armado con su piano, una banda dispuesta a seguirle el chiste y mucha actitud.

¿Aun dudas en darle una oportunidad al pequeño Jamie? Sólo mira cómo reinventa (y revienta) The Love Cats de The Cure...









Jorge Drexler: Eco (2004)

Hablando de eclécticos, ese mismo año Drexler grabaría la pieza crucial de su rompecabezas, un laberinto auditivo, de poesía y emociones que llamaría Eco. Uno de los discos más importante de mi historia...

Y es que Eco lo tiene todo, el ritmo, la cadencia, el abandono, el coqueteo, la pasión desmedida, la mirada clínica, la sangre en las entrañas, la templanza budista que admira la magia de las leyes físicas. TODO. Pasarán años, tal vez décadas, antes de que alguien pueda lograr algo tan contundentemente poético como Guitarra y vos.

Joaquín Sabina encontró a este muchacho extraviado cantando en algún rincón, y decidió apadrinarlo en su carrera artística. Qué buen ojo tuvo el flaco. Tal vez Jorge sea el único que pueda salvarnos...

Les adelanto, este es el único disco en español de la lista... (incluí link al Eco2, publicado en 2005 y con algunos bonus tracks)









OST: Eternal Sunshine of the Spotlees Mind (2004)

Esta es una de las películas definitivas de nuestra generación, aunque no todos estén de acuerdo.
Y aquí Jon Brion se las arregla para entregar una partitura onírica, orgánica y mecánica, sin perder el corazón ni una sola nota. Las intervenciones de Beck e invitados son memorables, pero mi canción favorita aquí es justamente el tema que abre el disco: Theme... Suena como un corazón desmemoriado, que al ritmo de un errático contrabajo, intenta volver sobre sus pasos.

Lo curioso aquí es que nunca he podido escuchar el álbum por fragmentos, siempre lo termino escuchando completo. Y ese es, creo, el motivo por el cuál está en la lista... Su solidez como conjunto, esta suerte de inexplicable sinfonía que resulta ser, una virtud que para muchos ha pasado desapercibida.










Bright Eyes: I’m Wide Awake, It’s Morning (2005)

A Bright Eyes me lo presentó Juanelo Rocha y le estaré eternamente agradecido por ello. Después de escuchar por primera vez We Are Nowhere And It's Now mi impresión sobre Conor Oberst fue la misma que es ahora:
Este tipo es el único con posibilidades de relevar a Bob Dylan.

Ni Ryan Adams, ni Devendra Banhart, el único con ese toque, ese filo en la pluma y esas ansías por estrellar la motocicleta hasta que no quede nada de él es Conor.

At the Bottom of Everything es una simple canción de tres acordes, que nunca deja de crecer. Arranca con un monologo que se convierte en una canción de festejo en medio de un accidente con un avión desplomándose (literalmente). Lua es una postal nocturna del festejo de vida (y mutilación) entre dos amantes, que comparten el placer de su deriva. La mirada de esa poesía la he visto en una mujer. Tengo un gato con el nombre de esta melodía. Me ha marcado vaya.

First Day of my Life es la Canción Verdadera De Amor. Con toda esa entrega e ingenuidad autoinfligida. Landlocked Blues y Poison Oak son desgarradoras, entre el sentimiento de la voz de Conor, al borde del llanto, con la poesía de sus letras crípticas.

Para rematar, en Ode to Joy este maldito genio se da el lujo de reinterpretar la novena sinfonía de Beethoven. Meses después Bright Eyes lanzaría otro álbum, dejando de lado el folk y el rock para volcarse en la electrónica. Como Dylan brincando del Another Side of Bob Dylan al Bringing All Back Home. Igual de jodido y brillante...

Si me basara exclusivamente por cariño y significado en mi vida, I'm Wide Awake, It's Morning sería tal vez mi disco de la década.

Incluí una edición del disco donde vienen integrados los lados B de los singles, que son igual de buenos que las rolas del LP...


lunes, diciembre 14, 2009

Yorkperry's Scrapbook LXI

York Perry Foxtrot.

Tú. La ayudante del escapista,
la mujer oculta del ilusionista,
la sonrisa después del acto,
la adaptada para el no apto,
la que late ahí afuera,
la doncella filibustera.
.
.
-yorkperry 14 dic 09,
(I'm not trying to break your heart...)


Víctima de la ilegalidad...

¿Qué creen? Ayer me abrieron el coche y se robaron el autoestéreo. Para mi suerte mi padre se había encargado de descomponerlo unas semanas atrás. Así que el pobre raterito se llevó un bonito pisapapeles con entrada USB.

Lo feo es que el cabrón barrió la chapa de la puerta del copiloto para entrar, y ahora tengo un gasto no contemplado... Entre eso, instalarle de nuevo la alarma y el pago de un terreno que ni pedí, siento que va a ser una navidad no muy pro$pera este año.

En fin sólo quería quejarme y seguir sin postear lo de los discos.


domingo, diciembre 13, 2009

Víctima de la legalidad.

Pues que blogger se puso diva porque subí links de descarga y me bloqueó la lista de mis mejores discos de la década...

Volví a subir los post ahora con un solo link, a un archivo de texto, donde encontraran las ligas.

Ojalá con eso ya no se esponjen.


jueves, diciembre 10, 2009

Songs that saved your life. Mis 30 discos de la década (Parte 3).

No pretendo enumerar los mejores LPs del 00, ya hay demasiadas listas sobre eso y ninguna se pone de acuerdo. El objetivo de mi listita es más modesto: Sólo quiero mencionar los 30 discos que me salvaron la vida durante esta década...

En estricto orden cronológico los milagros son los siguientes (para conseguirlos todos da clic acá).







Death Cab For Cutie: Transatlanticism (2003)

Partiendo de la idea de los daños emocionales colaterales provocados por este fenómeno de la globalización, el trasatlanticismo, Death Cab For Cutie logra un retrato fiel, honesto (y jodido) de los extravíos de nuestra generación en el limbo de los afectos. La imagen de portada, con un cuervo deshilando las hebras de un hilo rojo, que se antoja proveniente de la carroña de un corazón destrozado, resume las emociones de este viaje.

The Sound of Settling es y será el himno de mis veintitantos.







OST: Lost In Translation (2003)

Dato inútil pero curioso: Aunque aparentemente el titulo de la película no tiene relación directa con lo que sucede en la trama, el nombre del filme proviene de la escena donde Bob Harris (Bill Murray) está grabando el comercial de whisky...
Toda la secuencia es hablada en japonés y sin subtítulos. El director le indica al traductor que es importante la traducción y que no se pierda el sentido ni la intención de lo que intenta decirle a Bob, luego da al interprete una serie elaborada de instrucciones, sobre los matices que debe actuar para el comercial. El traductor interviene y le dice a Bob que solamente mire a la cámara y hable. Bob le responde "¿en serio eso fue todo lo que dijo?"

¿Qué hay que amar de este soundtrack? Que te transporte inmediatamente a los pasajes de la cinta pero que al mismo tiempo respire por si solo. Guiándote por todos esos pasillos solitarios. Como esas burbujas que explotan por dentro al ritmo de Too Young de Phoenix.

Mis canciones favoritas aquí... Kaze Wo Atsumete de Happy End y el track oculto de Bill Murray cantando More Than This.






Air: Talkie Walkie (2004)

Moon Safari era un álbum imposible de superar y no culpo a los chicos de Air por ello. Sin embargo, fuera de toda fijación melómana, mi disco favorito del dúo francés es este.

Nigel Godrich nuevamente entra a escena como productor y logra una obra que va entre lo etéreo y lo onírico. Curas de insomnio (Alone in Kyoto), sueños humedos (Venus / Cherry Blossom Girl), preludios de pesadillas (Run) y odas al absurdo (Alfa Beta Gaga) se unen y crean algo... no sé qué nombre darle. Pero hay un sonido que me evoca, que me viene a la mente. Un sonido que te contagia al escuchar por primera vez el Talkie Walkie.

Recomiendo escucharlo a las 3 de la mañana en una noche de insomnio. Así logra invocar otros demonios.






Iron & Wine: Our Endless Numbered Days (2004)

No hay mucho qué decir sobre este triunfo. Un profesor de cine que tenía 7 años escribiendo canciones le pide prestada su grabadora a un amigo, un par de años después graba una de las canciones más dolorosas y bellas de la historia: Passing Afternoon...

Hasta la fecha no puedo oírla sin llorar un poco... Descarnada, como todo el disco.


There are things we can't recall, blind as night that finds us all.
Winter tucks her children in, her fragile china dolls.
But my hands remember hers, rolling 'round the shaded ferns.
Naked arms, her secrets still like songs I'd never learned...

There are names across the sea, only now I do believe,
sometimes, with the windows closed, she'll sit and think of me,
but she'll mend his tattered clothes and they'll kiss as if they know.
A baby sleeps in all our bones, so scared to be alone...








Brian Wilson Presents: Smile! (2004)

Este disco tardó 37 años en ser publicado. Durante los 60 incluso alcanzó el estatus de leyenda urbana. Cuenta la historia que Brian Wilson, entonces líder de los Beach Boys, a la mitad de un delirio esquizofrénico por LSD y producto de la angustia de sentirse obligado a superar el nivel de Revolver y los primeros singles del Sgt. Pepper's, creó este Frankenstein inaccesible auditivamente, para los oídos de los ejecutivos de la disquera, para sus compañeros de grupo y para prácticamente toda su generación. De modo que en aquel entonces el proyecto Smile fue cancelado y se mantuvo enlatado hasta nuestra década.

Juegos de coros, suites instrumentales a medio estribillo, secuencias de planos sonoros, pop hasta el tuétano y una estructura ecléctica a más no poder.

Al final en el 2004 descubriríamos que en realidad Brian Wilson no estaba loco, sino demasiado adelantado a su época, apenas ahora nos hemos quitado esa sordera que nos impedía poder escucharlo.

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miércoles, diciembre 09, 2009

Algunos epitafios celebres

Leyendo un pasaje de la novela Wonder Boys, escrita por Michael Chabon, me dio curiosidad por buscar algunos epitafios interesantes, de gente que tenía algo que decir incluso luego de marcharse. Aquí los que más me gustaron (y que pude comprobar que eran reales):



"El silencio es música"
-Cita de W.A. Mozart en una tumba de Melipillla, Chile.


"Aquí yace alguien cuyo nombre fue escrito en el agua"
-John Keats, poeta melancólico y romántico.


"Abrid esta tumba: al fondo se ve el mar"
-Vicente Huidobro, letrista y festivo.


"Aquí yace Molière el rey de los actores. En estos momentos hace de muerto y de verdad que lo hace bien".
-Molière, embustero incorregible.


“Feo, fuerte y formal“
-John Wayne, hombre arco.


“Volveré y seré millones“
-Tupak Katari, antes de ser descuartizado.


"Si no viví más, fue por que no me dio tiempo"
-Marqués de Sade, amigo de fines de semana.


"...And ne forhtedon na" (...y no tengan temor)
-Jorge Luis Borges, el que no.









martes, diciembre 08, 2009

Songs that saved your life: Mis 30 discos de la década (Parte 2).

No pretendo enumerar los mejores LPs del 00, ya hay demasiadas listas sobre eso y ninguna se pone de acuerdo. El objetivo de mi listita es más modesto: Sólo quiero mencionar los 30 discos que me salvaron la vida durante esta década...

En estricto orden cronológico los milagros son los siguientes (para conseguirlos todos da clic aquí).






The Strokes: Is This It (2001)

Dentro de la epidemia de bandas "The", estos muchachones fueron lo más cool que sucedió en la década. Dejando de lado a The White Stripes (que no es más que el mejor guitarrista de nuestra era con la peor baterista de la historia) y a The Hives, que son rítmico-ruidosos con un cargamento de carisma y ya, The Strokes lograron hacerse camino a la más pura usanza de la vieja escuela: Tocaban bien. Bastante bien.

Tanto que ya eran famosos siquiera antes de haber grabado Is This It, su primer disco. La reputación de estos chicos se formó exclusivamente por la locura que provocaban en sus presentaciones por los bares de New York. Esa magia nos tocó vivirla cuando vinieron a la VFG, bastaron 12 segundos de su rola Juicebox para que estuviéramos al borde del tumulto o la orgía.

El disco aquí en cuestión está bien padre, no ha envejecido ni un segundo y conserva toda la actitud provocadora de esas bandas que tenían demasiado tiempo sepultadas. Desde The Velvet Underground y Television no había aparecido algo que sonara tan limpio y lleno de actitud sucia. Este fue el primero, luego vendrían un montón de clones... Last Night sigue siendo un himno nocturno.





Beck: Sea Change (2002)

Luego de terminar una relación de pareja de más de siete años (donde él fue el botado), Beck el genio del indie hip-hop y la electrónica se une a Nigel Godrich, productor de cabecera de Radiohead y crea uno de los discos más humanos, dolidos y contundentes... ¡del Folk!

Para mi, Sea Change es el disco ideal post-ruptura para cualquier mortal. Se lamenta, gime, llora (por no poder llorar) y a poco a poco te cura. A mi me ayudó bastante luego de mis rupturas de la década, y es que... te da perspectiva y corazón. El tema Lost Cause utiliza los viejos trucos de Beck en canciones pegajosas, pero aquí están aplicadas a un murmuro que intenta sacar todos los demonios antes de que lo mate la asfixia.

Para la historia también representaría la graduación con honores del cantante. Demostrando que sus notas no sólo eran para bailar, al contrario, en medio de todo ese dolor tuvo la brillantez de concebir el Blood on the Tracks de nuestra generación.






The Flaming Lips: Yoshimi Battles The Pink Robots (2002)

¿Qué te voy a decir? Creo que Do You Realize? es uno de los cantos más bellos y conmovedores de nuestros días. Este es un disco milagroso, que camina por si solito o con el resto de su trilogía. Sus sonidos me recuerdan a burbujas, tejanas pelirrojas y extraviadas, piñas de Hawaii, nubes de tierra, líneas ocupadas... Y yo soy Yoshimi.






Norah Jones: Come Away With Me (2002)

Si Norah Jones, ejem, mejor dicho, si la voz de Norah Jones me propusiera matrimonio aceptaría inmediatamente sin dudarlo ni un instante. Buena parte de la culpa por esa debilidad la tiene esta joyita de Come Away With Me.

Su voz melodiosa, suave, de susurro, se entreteje con las notas de un jazz digerible, rico en texturas y astuto. Lo que convierte a la señorita Jones en una fantasía cautivadora y sus melodías en perfectas amantes nocturnas.

Creo que el secreto de la hija de Ravi Shankar es que toca el piano como si fuera un instrumento de cuerda, con la misma lógica de un bajo o una sitarra. Esa inclinación sumada a su divertida disléxia sonora, que la lleva a intercambiar las partituras de los instrumentos para crear nuevos matices, vuelve a Norah Jones única.

Hay una Regina Spektor, otra Kate Nash o esa Joanna Newson. Pero la semilla de sus voces se encuentra, pequeña, embrionaria y latente, aquí, en un disco que fue enlatado por más de un año, porque dizque no iba a vender, 7 millones de copias vendidas después, creo que por fin se ganó su espacio.






Tom Waits: Alice (2002)


Este disco recoge las melodías que Tom Waits compuso para una obra de teatro musical llamada Alice, la cual trataba sobre las secuelas y fracturas emocionales que había traído a Alice Liddell su romance con Lewis Caroll, luego de la concepción de Alicia en el País de las Maravillas.

Es el soundtrack de un musical tan retorcido y jodido como la propia mente del señor Waits.

Melotrones, botes de basura, botellas de Fanta y violines desafinados se unen para formar canciones sacadas de la corte del Sombrerero Loco. Kommienezuspadt! es el punto culmen de la locura, pero previo a ello nos va regalando un viaje lleno de grises, demonios internos, licor y melancolía, con una orquesta de cacharros dirigida por la voz espectral de Tom.

Mi canción favorita aquí es Fish and Bird, una pieza donde un marinero cuenta la historia del romance entre una ballena y un pájaro, aunque ambos pertenecen a mundos distintos, descubren al final que pueden estar juntos, cuando la sombra del ave vuela sobre el cuerpo de la ballena... abrazándola.

Es un demonio, uno demoledor...

He said, "You cannot live in the ocean"
and she said to him
"You never can live in the sky"...

But the ocean is filled with tears
and the sea turns into a mirror,
there's a whale in the moon when it's clear
and a bird on the tide...





lunes, diciembre 07, 2009

Pachamama de los horrores! (el sueño de añoche)

Juanelo, Roja, Borre, el Joe's, Celestina Terciopelo y su servidor vamos a un concierto "íntimo y exclusivo" de Jorge Drexler. Lo extraño es que el recital se hará en una casita ubicada en medio de la sierra. Estacionar los autos resulta complicado, en especial cuando tenemos que rodear un enorme árbol de habichuelas cuya punta se pierde entre las nubes.

Nuestra host es una señora pachamama con un ligero aire de Joan Baez. Nos da un tour por la finca, entre hierbitas y pasillos maltrechos, hasta la sala, donde nos espera Mikel, un españolito que se presenta como el "guitarrista" de Drexler y empieza a tocar canciones al público, conformado por nosotros y otros 6 incautos.


Joan Baez

Yo me doy cuenta de que dejé algo olvidado en el auto y salgo de la casa. Las cosas cambiaron un poco, mi auto está muy lejos de donde lo dejé... y como torcido. No le doy importancia y bajo mi suéter. Entonces miro el árbol de habichuelas, que ahora es mucho más pequeño, y está lleno de lianas y enredaderas... que se mueven.

Intento pasar por un lado y las lianas me atacan, corro a la casa y acorralo al cocinero, le pregunto qué sucede y al principio finge demencia, pero luego de presionarlo revela que todo se trata de un engaño, que lo del concierto de Drexler fue una farsa para atraernos aquí y alimentar al árbol. Aviento al cocinero fuera de la casa y tras sus gritos triturados corro a advertirle a mis amigos.

Llego a la sala e intento reunirlos, dos de ellos se pusieron a quemarle las patas al chamuco en mi ausencia y están muy muy muy pachecos. Pero los convenzo de salir discretamente, les explico la situación y no me creen. Juanelo dice que no hay fijón, que total ya estaba aburrido y que va por la camioneta. Sale despreocupado de la casa, cual Shaggy buscando a Scooby, cuando aparece el árbol de habichuelas que ahora tiene patas y es idéntico a la planta carnívora de "La Tiendita de los Horrores", pero como de tres pisos de alto.



Juanelo corre a la camioneta, la enciende, arranca y justo en ese momento la planta enreda la troca y se la traga. Roja lamenta la muerte de su querido hasta que ve que seguimos nosotros.

Corremos rodeando la casa, Joan Baez se da cuenta de que intentamos huir y nos persigue con una escopeta. Le dispara al Borre y le da... en una nalga. Entre Roja y yo cargamos al herido y corremos hacia el auto de Celestina Terciopelo. Subimos todos con Cel al volante, pero el auto no quiere arrancar. Joe se da cuenta de que la planta se acerca peligrosamente y baja del coche para distraerla. Roja releva a Celestina, mientras yo me concentro en no olvidar este sueño. El auto por fin enciende.

Corremos hacia donde está Joe para que se trepe, pero la planta lo alcanza a agarrar de una pierna y se lo traga. Estamos a punto de comenzar a chillar cuando Joan Baez le dispara al auto y me da en la cara...

Despierto...

Al final nunca vimos a Drexler =-(


domingo, diciembre 06, 2009

Songs that saved your life: Mis 30 discos de la década (Parte 1).

"Quequequé? Ya se acabó el 2009 y con eso toda la primera década del siglo XXI? Fuck!? Dónde estuve todo ese tiempo?". Esa fue mi primera impresión cuando comencé a ver que se publicaban por todos lados listas con lo mejor de la década. Una de las que más me llamaron la atención fueron aquellas con los mejores discos... Y me motivó para hacer mi propia lista.

Aquí no pretendo enumerar los mejores LPs del 00, ya hay demasiadas listas sobre eso y ninguna se pone de acuerdo. El objetivo de mi listita es más modesto, sólo quiero mencionar los 30 discos que me salvaron la vida durante esta década y el porqué...

En estricto orden cronológico los milagros son los siguientes (para conseguirlos todos sigue la lista de aquí):




Badly Drawn Boy: The Hour of Bewilderbeast (2000)

Damon Gough, este chico es un verdadero genio, uno muy sensible y accesible, su oído melódico es uno de los mejores regalos que nos dio ese año. The Shining es una obertura insuperable, desde ese momento hasta la última nota del álbum no dejas de tener esa sensación de piel chinita. Lo mismo lograría un par de años después con la música de About a Boy. Sus melodías tienen esa vena cálida y afectiva de los villancicos. Por cierto, desde mi punto de vista, Donna and Blitzen es una de las mejores canciones navideñas modernas ever.




OST: High Fidelity (2000)

Hay una escena en esta película, donde Rob Gordon le susurra a su cuate que observe cómo va a vender tres EP's de The Beta Band con sólo poner 20 segundos del disco... y lo logra. Más o menos ese efecto tiene este Soundtrack, donde escuchas a The Kinks, Elvis Costello, Love, Jack Black, The Velvet Underground, Bob Dylan, la propia Beta Band y Stereolab en una de las recopilaciones más solidas y desapercibidas de la década. Es un must si amas la música de acetato.



Radiohead: Kid A (2000)

Recuerdo que en alguna ocasión alguien definió al Kid A como un descenso al fondo del infierno con el único propósito de tirar a medio camino el mapa de regreso a casa. Y concuerdo. Ok Computer el álbum anterior de Radiohead, a esas alturas ya era considerado uno de los mejores discos de toda la historia, la idea superarlo era inverosímil, la banda lo sabía, de modo que tomó la desquiciada decisión de quemar las naves completamente y reinventarse. Una acrobacia medio suicida, que no sé cómo, pero la lograron, perdiendo a la mitad de su legión de fans en el acto, pero evolucionando como pocas bandas lo han logrado.




U2: All That You Can't Leave Behind (2000)

Si este álbum tuviera únicamente los primeros seis tracks sería el mejor disco en la historia de U2, la evolución y apapacho en esas primeras pistas es una de las más disfrutables que he escuchado en mi vida. In a Little While es la balada decisiva, cálida, sencilla, sin pretensiones. Walk On es un himno involuntario, que camina solito, y crece, y crece, y se queda... Beautiful Day es pegajosa y luminosa, tanto que hasta les perdonas que esté mal mezclada. Este fue el último momento donde U2 era lo mejor del mainstream....




The Shins: Oh, Inverted World (2001)

New Slang tiene una de las letras más bellas y curiosas que haya conocido. Protagoniza además una de las escenas más buenas de Garden State, y por si fuera poco, el resto del disco no tiene desperdicio alguno. Este LP fue la tarjeta de presentación de estos locos, y no nos defraudarían por el resto de su carrera. ¿La canción en cuestión? Aquí un fragmento:

Gold teeth and a curse for this town were all in my mouth.
Only, I don't know how they got out, dear.
Turn me back into the pet that I was when we met.
I was happier then with no mind-set.

And if you'd 'a took to me like
A gull takes to the wind.
Well, i'd 'a jumped from my tree
And i'd a danced like the king of the eyesores
And the rest of our lives would 'a fared well...

En dos días la parte 2!

viernes, diciembre 04, 2009

Gregg Gillis es mi amigo

Sé que el blog ha estado medio muertito, y lo siento lo siento, he estado muy ocupado... conviviendo en la FIL, sufriendo en el trabajo y con-bebiendo en eventos. Justo ahora escribo las presentes y resacosas líneas en calidad de absoluto zombie. York es un fiambre en piloto automático. Uno que por cierto, luego de tanto rush librero no se atreve a consultar el estado de cuenta de su tarjeta.

Hoy vengo medio muerto y en piloto automático, solamente a dejar testimonio visual de lo que nos sucedió.
No amiguitos, no es lo más recomendable agarrar la fiesta en jueves. Pero si tuviera que volver a elegir lo haría otra vez.

Anoche nos atropelló un tren. Se llamaba Girl Talk...







(en la foto se alcanza a asomar mi bufanda de Harry Potter)

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